Cómo ayudar a los niños cuando enfrentan la ausencia del padre

Cómo ayudar a los niños cuando enfrentan la ausencia del padre

Cómo ayudar a los niños cuando enfrentan la ausencia del padre

Por Fabiola Escobar.

Ya sea por la distancia, por residir en otra ciudad o porque las personas que viven con los menores no pueden estar expuestos al Coronavirus, muchos niños se han visto separados de la imagen paterna y han tenido que generar lazos con sus progenitores a través de la tecnología. ¿Cómo actuar con ellos? ¿Qué herramientas darles? Les deseo compartir aquí algunas pautas desde la Programación Neurolingüística.

Lo primero es indicar que a través de la repetición de conductas, tú programas lo malo y lo bueno, y si se repiten las ausencias, se programan las ausencias, y del mismo modo, se programan las presencias, y en tiempos de distanciamiento obligado, la comunicación diaria con los niños se puede establecer aprovechando el beneficio que nos entrega la tecnología.

Esto es muy importante de tener presente con la situación que hoy están viviendo miles de hijos de padres separados, quienes se han visto alejados de uno de sus padres, generalmente de la figura paterna.

En momentos en que se generan discusiones sobre la entrega del 10% de las AFP como compensación a las madres que no han recibido la pensión alimenticia para sus hijos, hay padres que por el contrario, son muy preocupados, cumplen con su deber y sufren porque, producto de la pandemia, no han podido ver a sus pequeños hijos y tienen que enfrentar esta distancia obligada.

¿Cómo actuar en estos casos para poder paliar esta separación?

El llamado diario, no día por medio, si no diario por teléfono o por video, logra que se vaya generando un apego a la distancia. La constancia es fundamental, el estar presente visual y auditivamente, que vean y escuchen a los niños, a través de la camarita, y por repetición, activa este apego. Es fundamental por parte de ambos padres, lograr este contaco.

La situación se torna más compleja cuando los hijos son más pequeños, sin mucha conciencia de la distancia, o bien desconcen aún el rostro de padre en el caso de los bebés. Para ellos el consejo es el mismo, deben verlos y escucharlos a través de la cámara, de manera constante y jamás faltar a esta cita.

“Lo primero es indicar que a través de la repetición de conductas, tú programas lo malo y lo bueno, y si se repiten las ausencias, se programan las ausencias, y del mismo modo, se programan las presencias”.

Los papás tienen poco entrenamiento en el sentido de contar con herramientas, porque normalmente en forma inconsciente se lo hemos delegado a los profesores, o a las madres, entonces deben crear formas de comunicación efectiva, para que estas situaciones complejas sean tomadas de una forma positiva. Una herramienta es el juego, enseñar a los niños o niñas a través del juego, o crear un lenguaje entre ellos, para saber si los niños lo están pasando bien o mal. Por ejemplo crear canciones para entregar mensajes si es que lo están pasando mal en su casa.

Comparto con ustedes algunos tips desde la PNL que pueden seguir mientras se extiende esta pandemia y con ella la distancia:

    • Hay que comunicarse con un lenguaje directo, que corresponda a las situaciones.
    • Escuchar a los niños, aún cuando sus relatos sean aburridos, muy fantasiosos, o estén muy cansados para poder oírlos y no quieran seguir la comunicación.
    • Darle credibilidad a los relatos, ya sean fantásticos o reales, puesto que siempre tienen algo que decir. Si un niño está contando una fantasía, es porque también existe una realidad detrás.
    • Utilizar el canto como herramienta de comunicación.
    • Utilizar afirmaciones con los niños, enseñarles a decir “yo soy valiente”, “yo soy sano”, “yo soy buen estudiante”. La ausencia puede generar un sentimiento de abandono que impacte en la autoestima, por lo que es necesario reforzar con estas afirmaciones.

Hay un ejercicio muy lindo que con cualquier niño resulta, hasta aproximadamente los 10 años y es terminar las frases con la palabra positivo. Se le enseña al niño a decir la palabra positivo al término de cualquier pedido o aviso. Por ejemplo: ‘Mamá deseo jugo de piña, positivo; voy a estudiar, positivo; tengo hambre, positivo; voy a clases, positivo’.