7 claves para adaptar nuestro cerebro al encierro y crear una nueva realidad

7 claves para adaptar nuestro cerebro al encierro y crear una nueva realidad

Estamos en un momento de limpieza profunda de nuestra vida, del mundo, de la naturaleza. Nuestro cerebro tiene una gigante capacidad de adaptación, que las personas no conocen, por lo que existen recursos que nos ayudarán a vivir este periodo, sin sufrir consecuencias psicológicas de ello.

La Programación Neurolingüística (PNL) es una metodología a través de la cual llegamos a conocer cómo es nuestra realidad y qué nos gustaría cambiar de ella. Nos permite indagar en nuestro mundo interior para llegar a descubrir nuestros grandes recursos internos y cómo utilizarlos para transformar nuestra realidad.

Y hoy, que nuestra realidad se ve alterada por una cuarentena obligada por la emergencia sanitaria del Coronavirus, la PNL puede ser de gran ayuda para poder conectarnos y encontrar la gran cantidad de recursos que tenemos dentro, para poder hacer frente a la situación actual.

El cerebro tiene una capacidad gigantesca de adaptación y las personas no lo saben. En la Programación Neurolingüística hablamos de una gran cantidad de recursos que tenemos dentro de nosotros, que desconocemos y que tenemos que identificarlos para hacer frente y saber cómo adaptarnos y darnos cuenta de que más allá de que sea una cuarentena voluntaria u obligada, hay que aceptar esta condición y evaluar nuestra inteligencia emocional. Esta es una prueba espectacular para medirnos.

Para lograrlo, podemos ir adaptando nuestro cerebro, mediante nuestro lenguaje, con afirmaciones y encontrando las palabras claves que entreguen la sensación de paz que necesitamos.

El cerebro es una maravilla y tú lo puedes ocupar como tú quieras. La invitación es a decirse a sí mismo, que es un momento especial, un momento de limpieza, un estado lleno de paz, donde el gran crecimiento y desarrollo personal está en conocernos a nosotros mismos y en atendernos. La atención hacia nosotros mismos tiene que ver con encontrar herramientas que yo jamás había ocupado, como por ejemplo, empezar a bailar, seguir en YouTube clases que jamás pensé que tomaría.

Les comparto siete recomendaciones para quienes ya viven este “encierro” y que además no tienen claridad de cuánto durará.

1. Animarnos a hacer algo nuevo, tomar un curso gratis de algo que no creíamos que seríamos capaces de hacer.

2. Darnos un horario diario, como si estuviéramos trabajando o estudiando. Crear una rutina para la mañana, para la tarde y para la noche, para poder ir entrenando nuestro cerebro y luego programarlo para esta nueva realidad.

3. Tomar mucha agua, ya que el agua hidrata el cuerpo, el cerebro y nos limpia, en un momento en que estamos frente a una limpieza del mundo, de la naturaleza y de la vida.

4. Iniciar el día con una meditación. Podemos encontrar en YouTube meditaciones de desbloqueo emocional que son muy buenas para este momento. La meditación en la mañana cambia la vibración de la materia orgánica. Si bien el virus existe, éste entra a tu cuerpo cuando tu campo electromagnético baja y lo que lo hace bajar es el miedo, la psicosis y noticias negativas. Debemos evitar estos aspectos.

5. Hacer algún ejercicio físico. No hablamos de largas rutinas, pero 15 minutos al día, ayuda enormemente.

6. Jugar: Sacar del baúl de los recursos aquellos juegos de mesa que usábamos cuando niños, y jugar ahora solos o en familia.

7. Mirar conferencias de expertos que hablan de cosas positivas, que nos pueden ayudar a cambiar nuestro pensamiento. Recomendamos “La Inspiración” de Wayne Dyer, o “Deja de Ser Tú”, de Joe Dispenza.

Una parte de cada uno de nosotros puede ser que tenga más o menos tolerancia y esa parte hay que atenderla y atenderla con harto cariño, harta paz, harta tolerancia. Los que hacen pataletas y hacen reclamos y se enojan, para ellos este es el momento de aprender y tendrán que darse cuenta que, bajo la presión y obligación, los seres humanos también cambian.

Te invito a darte cuenta que estamos en un periodo de profunda limpieza, de profunda adaptación a una nueva realidad y es una bendición que debemos aprovechar.